martes, 5 de agosto de 2008

A pesar de todo… palomita para Chávez.


Hugo Chávez me cae mal. Me cae mal por todo lo que representa: su rollo mesiánico (de algo le sirvió su pasado de niño evangelista en los pueblos venezolanos), su discurso demagógico y trasnochado; su arrogancia y cinismo, y, desde luego, lo desafinado que canta las canciones mexicanas. Me cae mal su personalidad y muchas de sus decisiones políticas me provocan malestar. Sin embargo, en esta ocasión (y sin que esto siente precedente) merece una palomita.
Hace unos días, Chávez anunció el interés del gobierno venezolano por comprar el Banco de Venezuela, una filial del Banco Santander, y en España se armó la “remolina”, sobre todo teniendo como antecedente la famosa historia del “¿Por qué no te callas?”.
El asunto es que hace algún tiempo, Chávez había propuesto a Emilio Botín, presidente del Grupo Santander y que en el nombre lleva la penitencia, la compra del Banco de Venezuela pero la entidad española retiró la oferta de venta. Hace unos días, se supo que el grupo de Botín, que por cierto posee el 96% del capital, había intentando venderlo a un competidor venezolano. Cuando éste solicitó al Estado la autorización de la compra-venta, el gobierno la denegó. Entonces Chávez anunció de nueva cuenta su interés por adquirir el Banco de Venezuela, entidad que genera abundantes ganancias que, lamentablemente, no se quedan en suelo venezolano sino que pasan a engrosar los bolsillos de los banqueros internacionales. Al Sr. Botín no le quedó de otra más que sentarse a negociar con Chávez. ¡No que no tronabas, pistolita!
Me parece indecente que bancos como el Santander tengan como principal fuente de ingresos las extraordinarias comisiones que cobran por cualquier servicio que prestan a los usuarios; comisiones que en España, debido a la legislación europea, no se atreverían a cobrar. En México, de los 27 bancos que operan, sólo cuatro –BBVA, Bancomer, Banamex, Santander y HSBC– concentran cerca del 70% de la actividad bancaria, lo que demuestra las prácticas oligopólicas que rigen en el sistema bancario nacional.
De acuerdo con Mario di Costanzo, especialista financiero, asesor parlamentario y ex alumno del secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, en el ITAM, en el primer trimestre de este año los ingresos por comisiones que recibió la totalidad del sistema bancario ascendieron a 15,747 millones de pesos, cifra que representó más del 115% de sus utilidades netas. Es decir, las comisiones que cobran los bancos son su principal fuente de ingresos.
Con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Di Costanzo, señala que las cuatro instituciones bancarias mencionadas no sólo concentran el 70% de la actividad del sistema, sino que además detentan el 60% de las casi 39.5 millones de cuentas bancarias y el 66.7% de las sucursales bancarias. Tan sólo el capital español en el sistema bancario mexicano, constituido por los bancos Bilbao Vizcaya Argentaria (Bancomer) y Santander (Serfin), concentran el 40% del mercado mexicano.
Y, encima, gracias a las triquiñuelas de nuestros gobernantes, los nietos de nuestros nietos van a tener que pagar la deuda de los banqueros. Por eso, ¡qué bonito sería que alguien, por una vez, emulara a Chávez y le expropiara algo a los Botínes o los Hernández, que bastante se enriquecen a nuestra costa!

2 comentarios:

UlisesTroyoB dijo...

Mi queridísima Maja Hispano-mexicana:
Es un placer como siempre seguir tus atinadas y frescas crónicas sobre el pensar y el sentir humanos.
He leído todas tus participaciones en ANDANZAS LAUREADAS y me parece como siempre sensacional tu punto de vista y muy interesante tu visión.
Prometo llamar esta semana a Anselmo y les envío, a tí y al querido Floren, todo mi cariño, mi respeto y mi admiración.
Beos varios:
ULISES

LONCHIBÓN. dijo...

LAU: Creo que debes seguir escribiendo tus andanzas, porque he descubierto en ti, una narradora interesante,lúcida y desparpajada. Ojalá sigas empuñando el lápiz virtual. Te mando como siempre un besazo.
El Lonchibox